Page 50 - Anuario Capiruchos Negros 2025
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Fe, humildad y silencio.
         EL CERROJAZO





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          C       on el título del artículo y su contenido, no   da coherencia a nuestra hermandad, es el


                  se pretende dar una visión única o sim-
                                                                amor por nuestros titulares, la fe en Cristo y
                  plista de lo que un hermano, un cofrade
                                                                ción de penitencia no se busca destacar como
           de nuestra hermandad, debe llevar a la prácti-       el respeto por los demás cofrades. En la esta-
           ca, pero si algo que el que escribe estas líneas     individuos,  sino  vivir  como  comunidad  una
           piensa en cada estación de penitencia y le persi-    misma pasión, compartiendo una fe común y
           gue de forma insistente durante todo el año has-     unos valores que nos han sido transmitidos de
           ta volver donde siempre, con los de siempre, a       generación en generación.
           sentir y pensar lo de siempre.
                                                                La humildad no solo debe ser una actitud in-
          Ser cofrade en nuestra Cofradía de los Capiru-        terna,  sino  también  un  comportamiento  ex-
          chos Negros es mucho más que un acto puntual          terno,  que  además  debe  verse  reflejada  en
          durante la Semana Santa. Debe ser una forma           nuestra disposición a seguir las decisiones de
          de vivir la fe que nos acompañe durante el año,       la junta directiva. Es fácil que, en ocasiones,
          en los pequeños gestos cotidianos. Cuando nos         surjan diferencias o desacuerdos, pero lo que
          ponemos la túnica negra, no debemos hacerlo           hace fuerte a una cofradía es la capacidad de
          solo  para  cumplir  con  una  tradición,  sino  para   unirse en torno a una misma causa, respetan-
          vivir la fe con humildad, sabiendo que la grande-     do las decisiones que se toman por el bien de
          za de ser cofrade radica en la discreción, en la      la hermandad.
          sinceridad con que cada uno de nosotros vive la
          pasión de Cristo y la devoción por nuestros titu-     El respeto hacia los demás cofrades también
          lares, sin buscar aplausos ni visibilidad.            es esencial. Cada uno de nosotros es un es-
                                                                labón  dentro  de  una  cadena  que  conecta  a
          El silencio que acompaña la estación de peniten-      generaciones pasadas con las que vendrán.
          cia en la Madrugá no es solo una característica       No importa si la devoción de un hermano se
          distintiva de nuestra forma de procesionar, sino      expresa de manera más fervorosa o más con-
          una invitación a reflexionar sobre lo que verda-      tenida, lo que importa es que todos camina-
          deramente importa. Vivir nuestra devoción en de       mos juntos en la misma dirección. A la hora
          forma discreta y humilde, sin dejar de predicar la    de siempre, con los de siempre, y pensando y
          fe, significa reconocer que lo importante no es lo    sintiendo lo de siempre en nuestra ermita. En
          que los demás vean, de ahí nuestro antifaz y los      ese momento sublime del año se vive y se pal-
          capirotes, sino lo que sentimos en nuestro inte-      pa la necesidad de cada hermano de volver
          rior y cómo procedemos para mejorar y ayudar          a vivir la estación de penitencia a su manera.
          al  prójimo  sin  aspavientos.  La  verdadera  peni-  Seguir respetando esa singularidad sin dejar
          tencia no se expresa ni demuestra con palabras        de pensar en la unión y fin común de todos
          o cadenas en los pies, sino en la disposición del     los capiruchos negros debe ser prioridad de
          corazón a hacer el bien cueste lo que cueste y        todos, y especialmente de los que tiene res-
          día a día.                                            ponsabilidades de gobierno en la misma.


          Cada hermano puede vivir su fe de forma perso-        Y es que la hermandad no puede cesar en la
          nal, con emociones y sentimientos propios. Es         continua difusión a sus hermanos de cuáles
          natural que, al caminar tras los pasos de Cristo,     son  sus  objetivos  más  allá  de  la  penitencia:
          cada uno de nosotros sienta de manera distinta        formación, culto, caridad y evangelización. La
          la Pasión. Sin embargo, lo que nos une, lo que        formación cristiana es esencial para mantener



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