Page 46 - Anuario Capiruchos Negros 2025
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¿Qué pasa con las cruces?
         EL CERROJAZO





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           A       ntes de nada, quiero presentarme para        en la cruz y dio su vida por nosotros. Gracias


                   los que no me conozcan. Mi nombre fi-
                                                                a este sacrificio se cumplió el Plan de Dios y
                   gura en la firma de este artículo. Soy her-
                                                                y, gracias a eso, nos incluyó a nosotros en su
           mano desde hace 62 años y desde hace muchos          lo que vaticinaron los profetas. Cristo resucitó
           (ni recuerdo ya cuantos) hago estación de peni-      resurrección, otorgándonos  la Vida Eterna.
           tencia portando una cruz en la procesión de la
           madrugada de nuestra Hermandad.                             Esta ascensión al Gólgota que nuestro
                                                                Señor de las Tres Caídas hace cada madru-
                  Cuando iniciaba mi andadura cofrade, re-      gada  de  Viernes  Santo  ha  ido  acompañada
           cuerdo que salían en nuestras procesiones va-        desde hace muchos años por multitud de her-
                                                                manos y hermanas que hemos ido apoyando
           rios  grupos de cruces repartidas en diferentes      a nuestro Cristo en su dura tarea; un peque-
           tramos de la cofradía.                               ño esfuerzo individual (con nuestras humildes
                                                                fuerzas) para acompañar el enorme esfuerzo
                  Cuanto añoro aquellas madrugadas en las       que Él hizo por nosotros; una manera de de-
           que, los que estábamos interesados en el tema,       volver  simbólicamente  una  mínima  parte  de
           nos  veníamos  muy  temprano  a  la  Ermita  para    lo recibido; un pequeño esfuerzo a cambio de
           poder coger una cruz con la que hacer nuestra        una gran recompensa…
           estación de penitencia; aquellos susurros a las
           cuatro de la mañana de nuestro hermano Gre-                 Pero ahora ya no.
           gorio (q.e.p.d.) pidiendo “X parejas de cruces” y
           repitiéndolo en varias ocasiones y diferentes tra-
           mos; aquellas estaciones de penitencia repletas
           de personas con una cruz a cuestas, unos calza-      ¿Nos hemos acomodado? ¿Hemos dejado de
           dos, otros descalzos, otros incluso arrastrando      tener Fe? ¿Somos víctimas de una moda pa-
           cadenas en los pies...¡Que tiempos!                  sajera que ya ha caducado?

                  Desde hace unos años, el interés en salir            La causa la desconozco. Lo que si sé
           con una cruz se ha ido debilitando.        Primro    es que el problema está ahí y pienso que la
           se redujo la participación a un cuerpo de cruces,    Hermandad ha de afrontarlo, ya que si no lo
           todavía numeroso. Luego, con el paso del tiem-       hace, el fin estará cercano.
           po, este cuerpo ha ido menguando hasta quedar
           reducido a la mínima expresión                       Yo, por mi parte y desde la modestia, pienso
                                                                seguir llevando mi cruz a cuestas mientras mi
                  Estos últimos años recuerdo haber salido      Hermandad  me  lo  permita  y  las  fuerzas  me
           3 personas en la procesión de 2.023 y, aunque        acompañen.
           no salimos, estar sólo 2 personas en la de 2.024.
           Me temo que para 2.025 me quede sólo. ¡Que                  Los  que  me  conocéis  sabéis  que  yo
           triste!                                              tiendo a ser “revolucionario” en mis posturas
                                                                y mis creencias y defiendo muchas veces op-
                  Cómo  todos  sabéis,  la  inclusión  en  los   ciones que se salen de la norma común. Creo
           cortejos  de  penitentes  portando  cruces  quiere   que en la evolución y el cambio está el pro-
           recrear  el  Vía  Crucis  que  hizo  Nuestro  Señor   greso y que el estancamiento sólo conduce al
           Jesucristo, Señor de las Tres Caídas, en su as-      tedio y a la desaparición.
           censión al Monte Gólgota, donde fue inmolado



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