Page 42 - Anuario Capiruchos Negros 2025
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Historia de una Cuadrilla
EL CERROJAZO
José Domínguez Gutiérrez
En estos casos hay uno muy especial que siem-
pre recordaré, porque me unió con bastante
amistad con esta familia, es el de Agustín Arroyo
ⴕ. Para mí un gran costalero, que un día me dijo:
“como me gustaría estar debajo de estas traba-
jaderas con mis dos hijos, Pepe y Luis Carlos”,
algo que con un poco de ayuda mía, consiguiera
realizar unos años después, siendo el único pa-
dre que ha formado parte de la cuadrilla con dos
hijos. También hay muchos casos personales
de promesas de un año o dos por alguna enfer-
medad, que cumplida la promesa se quedaban
enganchados a la devoción al Señor y querían Ya con los ensayos empezamos a intentar co-
después seguir formando parte de la cuadrilla rregir los errores que teníamos y la cuadrilla
durante más años. empezó a mejorar y trabajar mejor y con más
confianza en todo lo que se hacía durante la
Me gustaría también contar que, ya como primer madrugada. Nombramos también un capataz
capataz y responsable de formar la cuadrilla du- interior que, hasta entonces, nunca había-
rante muchos años, tuve vínculos con muchos mos tenido. El primer capataz interior que se
costaleros y algún que otro roce que debido a nombró fue David Pedrada que, al principio,
mi puesto como capataz me obligaba a tener tuvo que aguantar más de una broma de sus
con alguno que quería lo que no podía permitir compañeros de cuadrilla, cosa que él llevaba
(porque todo hay que decirlo), pero siempre El como podía y siempre refiriéndo su enorme Fe
Moreno nos hacía terminar bien. Como dije an- al Moreno. Para mí personalmente le dió un
teriormente yo empecé con los pateros que tenía empujón a la cuadrilla y consiguió que traba-
mi padre y mi tío, pero con el paso del tiempo jaran mejor y más a gusto con lo que hacían.
fui limando poco a poco la cuadrilla hasta que
unidos a ellos la fuimos mejorando. Empezamos
a tener más ensayos, más roce, más conviven-
cia y, por tanto, a hacer más cuadrilla, que era
de lo que se trataba. Puse mucha confianza en
los pateros que yo nombraba y siempre tenía de-
bajo de esas trabajaderas algunos que me da-
ban mucha confianza y tranquilidad a la hora de
procesionar, ya que tenía toda mi seguridad que
ellos nunca le fallarían a su Moreno. Me gustaría
nombrarlos a todos pero para que no se quede
nadie en el olvido no los nombro, cuando ellos
lean esto seguro que saben a quienes me refie-
ro.
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