Page 42 - Anuario Capiruchos Negros 2025
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Historia de una Cuadrilla
         EL CERROJAZO





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          En estos casos hay uno muy especial que siem-
          pre  recordaré,  porque  me  unió  con  bastante
          amistad con esta familia, es el de Agustín Arroyo
          ⴕ. Para mí un gran costalero, que un día me dijo:
          “como me gustaría estar debajo de estas traba-
          jaderas con mis dos hijos, Pepe y Luis Carlos”,
          algo que con un poco de ayuda mía, consiguiera
          realizar unos años después, siendo el único pa-
          dre que ha formado parte de la cuadrilla con dos
          hijos.  También  hay  muchos  casos  personales
          de promesas de un año o dos por alguna enfer-
          medad, que cumplida la promesa se quedaban
          enganchados a la devoción al Señor y querían          Ya con los ensayos empezamos a intentar co-
          después  seguir  formando  parte  de  la  cuadrilla   rregir los errores que teníamos y la cuadrilla
          durante más años.                                     empezó a mejorar y trabajar mejor y con más
                                                                confianza en todo lo que se hacía durante la
          Me gustaría también contar que, ya como primer        madrugada. Nombramos también un capataz
          capataz y responsable de formar la cuadrilla du-      interior  que,  hasta  entonces,  nunca  había-
          rante muchos años, tuve vínculos con muchos           mos tenido. El primer capataz interior que se
          costaleros y algún que otro roce que debido a         nombró fue David Pedrada que, al principio,
          mi puesto como capataz me obligaba  a tener           tuvo que aguantar más de una broma de sus
          con alguno que quería lo que no podía permitir        compañeros de cuadrilla, cosa que él llevaba
          (porque todo hay que decirlo), pero siempre El        como podía y siempre refiriéndo su enorme Fe
          Moreno nos hacía terminar bien. Como dije an-         al Moreno. Para mí personalmente le dió un
          teriormente yo empecé con los pateros que tenía       empujón a la cuadrilla y consiguió que traba-
          mi padre y mi tío, pero con el paso del tiempo        jaran mejor y más a gusto con lo que hacían.
          fui limando poco a poco la cuadrilla hasta que
          unidos a ellos la fuimos mejorando. Empezamos
          a tener más ensayos, más roce, más conviven-
          cia y, por tanto, a hacer más cuadrilla, que era
          de lo que se trataba. Puse mucha confianza en
          los pateros que yo nombraba y siempre tenía de-
          bajo de esas trabajaderas algunos que me da-
          ban mucha confianza y tranquilidad a la hora de
          procesionar, ya que tenía toda mi seguridad que
          ellos nunca le fallarían a su Moreno. Me gustaría
          nombrarlos a todos pero para que no se quede
          nadie en el olvido no los nombro, cuando ellos
          lean esto seguro que saben a quienes me refie-
          ro.








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