Page 54 - Anuario Capiruchos Negros 2025
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El privilegio de servir a María
EL CERROJAZO
Joaquín Macías Fiscal (La flor de la canela)
V ivir la Semana Santa para mí siempre ha acto de fe, y por supuesto, comenzando siem-
sido especial, pero mi experiencia como
pre con una reverencia, besando su mano y
vestidor de la Virgen de la Soledad, ha
rece el mayor de los respetos, ya que es la
sido uno de los motivos de que todo mi ideario solicitando su permiso para servirla, pues me-
de la Semana Santa cambie por completo. Madre De Dios la que se prepara.
Desde que tengo esta labor en nuestra Herman- Además, vestir a la Virgen de la Soledad me
dad, disfruto la semana santa de una manera ha permitido ser testigo de la belleza de nues-
diferente, más cerca de la Madre De Dios, dis- tra Virgen en todas sus facetas, una dolorosa
frutando de los preparativos, sintiendo una ver- sin igual que nos dejara para siempre nuestro
dadera estación de penitencia al desempeñar mi gran escultor Sebastián Santos.
labor en silencio, y siendo sabedor de que mu-
chas personas llegarán a María a través de la Esta hermandad, con su historia y su espíri-
belleza con la que se la prepara para su proce- tu único, es un pilar fundamental de nuestra
sión. Semana Santa. Saber que mi trabajo contri-
buye a que los demás puedan contemplar a la
Cada vez que me acerco a Ella, siento una mez- Virgen en todo su esplendor, acercándose a
cla de emoción, humildad y una conexión pro- Ella con devoción y emoción, es un regalo que
funda con la tradición y la fe de nuestro pueblo, agradezco profundamente.
que culmina de forma apoteósica con el gesto
de colocar a una bella dolorosa la corona bajo Para mí, no hay mayor satisfacción que ver-
su palio. la, serena y majestuosa, recorrer las calles
de Valverde del Camino, llevando consuelo y
La Virgen de la Soledad no es solo una imagen, esperanza a quienes la miran con fe, enten-
es elcorazón de una devoción que une genera- diendo el misterio que representa, al sentirse
ciones, emociones y vivencias. Vestirla no es un identificados con Ella.
simple acto de preparación para las procesiones
o para el diario, es un encuentro íntimo con su En cada mirada de los fieles, encuentro la
esencia, con su mensaje de recogimiento y es- confirmación de que nuestra labor como ves-
peranza en el silencio del dolor. Cada detalle, tidores no es solo técnica y artística, sino pro-
desde el manto hasta las joyas que la adornan, fundamente espiritual.
se convierte en una expresión de reverencia ha-
cia Ella y una muestra de gran devoción, ya que Agradezco con el alma la confianza que se
todo lo que la atavía, son obsequios y donacio- me ha dado para desempeñar este papel aún
nes de fieles y devotos, que por amor y agrade- cuando no se conocía mi buen hacer, y pido
cimiento le hacen llegar. a la Virgen de la Soledad que me permita se-
guir sirviéndola con amor y dedicación tanto
No puedo describir con palabras la responsabili- tiempo como ella considere necesario. Por-
dad y el respeto que siento al tocar sus vestidu- que vestirla no es solo un privilegio, es una
ras. Es un trabajo que exige cuidado, precisión, forma de honrarla, de compartir su mensaje y
buen hacer y sobre todo, devoción. En esos mo- de llevar en alto la tradición de nuestra queri-
mentos de preparación, uno no solo arregla telas da Hermandad.
o ajusta broches; uno dialoga con la Virgen, des-
de el corazón, ofreciendo cada gesto como un
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