Page 30 - Anuario Capiruchos Negros 2025
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Dos familias unidas


         EL CERROJAZO

                                                                 por una pasión



                                                                            Alfonso PARRREÑO YOLDI






          E        ra allá por principio de los años 70 cuan-   Finalmente,  dentro  de  ese  único  escenario


                                                                cofrade, al frente del Paso orgullo de los pe-
                   do  en  mi  cama  me  despertó,  una  ma-
                   drugada  de  abril,  la  Voz  más  melódica
                                                                dos hermanos, que a golpe de martillo y lla-
           y  armónica  que  ha  conocido  Valverde,  al  que   nitentes, pude sentir dos Voces de mando, de
           cantó e inmortalizó como “ Pueblo Sin Par entre      mador, ayudaban en su duro caminar al Cristo
           la Sierra y el Mar, en  la provincia de Huelva “, y   de las Tres Caídas y sus costaleros, con toda
           me llevó desde la Cuesta de la Estación hasta la     la humildad de unos sencillos carpinteros de
          más cofrade de las Cuestas: la del Santo, a un        su Pueblo, como San José Obrero.
          lugar que nunca jamás antes había visto ni pude
          imaginar y, a pesar de mi corta edad, pude con-
          templar uno de los sueños más bellos que puede
          tener un pequeño y novel nazareno.                    Al salir de esa acogedora oscuridad a la Plaza
                                                                de piedras donde comienza la Madrugá, pude
                                                                presenciar, entre las aperturas de mi antifaz,
                                                                una verdadera obra de arte cofrade, una ima-
          Me  encontré  en  aquel  divino  Cabezo  con  un      gen inigualable: la Salida sublime del Señor
          Santuario invadido por una oscuridad sepulcral,       de  los  Molinos  al  son  del  “  Siete  “,  marcha
          única e incomparable, llena de recogimiento, fe       eterna,  y  en  tal  momento  siempre  presente,
          y verdadero sentimiento hacía un Señor “ Rodilla      tocada con dulce y delicada parsimonia por la
          en Tierra y Mano en la Piedra “, sólo iluminada       Banda de Valverde.
          con las llamas que brotaban de sus faroles en-
          clavados en un Calvario de rojos claveles,  irra-
          diando una dulce mirada llena de perdón, espe-
          ranza y amor.                                         Después pude disfrutar por primera vez de la
                                                                Procesión de la Madrugá con mi Hermandad,
                                                                desde la Cruz de Guía hasta las mujeres pe-
                                                                nitentes que rezan entre velas parpadeantes
          En ese majestuoso  y oscuro silencio pude  es-        de promesas, pasando por la belleza hebrea
          cuchar, por primera vez, otra Voz muy diferente,      valverdeña, con su lienzo sagrado entre sus
          que me impactó y sobrecogió: era firme y enér-        delicadas manos, sufriendo por su Señor del
          gica,  llena  de  la  solemnidad  más  grande  que    Santo, cautivándome   como cofrade y naza-
          se pueda imaginar, Voz que organizaba, como           reno, que con el tiempo me llevó a ser uno de
          ninguna, a todos los nazarenos y cofrades que         esos costaleros que acompañan en su cami-
          se  movían  alumbrados  por  su  cirio  en  esa  in-  nar a nuestro Señor Molinero.
          descriptible oscuridad, era una Voz Notarial que
          desde el Cancel servía de guía y comienzo de
          esa protestación de fe. Ese nazareno y su voz
          con el tiempo se convirtieron en el “ Mayordomo       Todo  ello  se  lo  debo  a  esas  Voces  que  me
          Perpetúo de su Hermandad “, un enorme privile-        ayudaron  a  conocer  la  grandeza  de  nuestra
          gio y honor conseguido por su pasión y devoción       Hermandad y su Madrugá, y que pertenecen a
          a su Cofradía y su Señor.                             dos familias que llevan en su corazón grabada






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