Page 35 - Anuario Capiruchos Negros 2024
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El trajín que nos gusta




           nos acerca como hermanos y ésta es su intención,  tir las primeras oraciones, la Madrugá ya está aquí.
           trabajar todos juntos, terminamos con otra oración.  Poco a poco la Hermandad recobra vida con un mar
                                                              de  nazarenos  que,  con  promesas encendidas, se
                                                              preparan para salir y una cuadrilla de costaleros que
                                                              se agrupan en el jardín. Un último repaso de lo ensa-
                                                              yado y camino del camarín, no te entretengas en la
                                                              sacristía que la Verónica ya está ahí, que nada rom-
                                                              pa su temple serio así que vamos a subir a esperar el
                                                              cerrojazo y unas palabras a compartir.

                                                                Las cuatro de la madrugada empujan las puertas
             Un ratito de descanso, unas torrijas y otro café,  de la ermita ante el silencio de Valverde, tan sólo un
           llama a alguno de esta gente para saber dónde  Christus factus est alumbra la lobreguez al toque del
           los quieren ver. A por otra tarde mágica en la que  llamador. Ya se levanta mi Señor del Santo que, con
           el Nazareno y su madre dolorosa nos deleitarán  paso recogido, habla con fe a sus costaleros moline-
           con sus pasos elegantes, eclipsando lo que nos  ros a quienes tiene bendecidos.
           espera por vivir.



















                                                                Ya se fue la madrugada al alba de la mañana, cuán-
                                                              tas nuevas que compartir pero ya en otro momento,
                                                              ahora toca reponer que en un rato hay que seguir.
                                                              Viacrucis y estación de penitencia en nuestro Vier-
                                                              nes Santo, a la luz de unos faroles que engalanan al
                                                              Cristo Yacente. Su madre sigue sus pasos al son de
                                                              unas notas que colmarán de lágrimas de soledad la
                                                              última tarde de otra Semana Santa.










             La noche se ha hecho corta pero ya nos tene-
           mos que ir, trajes, costales y túnicas aguardan sin
           aliento su momento de vestir las calles de mi pue-
           blo con un nuevo sentir.
                                                                 Un tentempié a los pies de los jardines que esto no
             Algunos tempraneros que no han podido dormir  acaba aquí; devolver todo a su sitio sin reparo y con
           ya tienen la ermita abierta y se disponen a seguir.  tesón será en las próximas semanas el preludio de
           Se enciende su trono dorado y se empiezan a sen-   un nuevo trajín.
                                                                                                                 35
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