Page 64 - Anuario Hermandad de los Capiruchos Negros de Valverde del Camino 2023
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FAMILIA DE VIERNES SANTO.






        FAMILIA DE VIERNES SANTO.



        Eugenia Romero Castilla


                     a devoción al Moreno te viene                  Fuimos creciendo y el viernes santo se
                     innata cuando naces en la                    convirtió en una tradición para mi. Cuando

                     “Barriada del Santo”. Desde muy              estaba preparada bajaba la cuesta del santo
                     pequeña he acompañado a mi                   y entraba en su casa de camino, ya Carlos no
                     abuela cada viernes a la ermita a            estaba, siempre se iba antes pero sus nervios y
      L verlo, a rezarle, a pedirle y a agra-                     los de Manoli, Amelia y Cristina impregnaban la

        decerle. Y he acompañado a mi madre todas las             casa. Se respiraba ilusión por verla otro año mas
        madrugadas de Jueves Santo a verlo salir.                 caminar por las calles de Valverde de la mano de
           Podría escribir ahora que en mi familia hay            su capataz, e incertidumbre porque el tiempo a
        devotos pero no costaleros, ni capataces, y               veces no nos daba tregua, pero sobre todo se

        estaría mintiendo. Tengo una familia que no es            respiraba amor, devoción y fe. Y todos estos
        de sangre pero que me ha hecho sentir siempre             sentimientos fueron entrando en mi corazón y
        parte de ellos y me ha inculcado el amor a                en mi alma año tras año.
        nuestros tres titulares, pero en especial a María           Pocos años después de esa primera vez,

        Santísima de la Soledad.                                  al acabar el cabildo recibí una llamada muy
           No era tan pequeña en mi primer Viernes                especial en la que me dijeron: “Maru mi padre
        Santo, cuando me convencieron mis amigas, en              ha pujado una manigueta y quiere que la lleves
        especial Cristina, para vestirme con una túnica           tu”, el corazón me dio un vuelco, era la trasera

        prestada y casi descolorida. Me puse en la fi la          derecha, nunca había ido tan cerca de ella. Fue
        con mi cirio y la ilusión de la primera vez. Desde        una de las estaciones de penitencia mas bonitas
        esa noche supe que no podría desvincularme                que recuerdo.
        de la Soledad.                                              Aunque no podía ver su cara, veía su manto,






























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